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Máxima Hernández García. Fotografía año 1928. Autora: Ruth Matilda Anderson Spanish Costume Extremadura. New York: Hispanic Society of America, 1951 |
Hay fotografías que no solo
capturan un instante. También conservan la memoria de un pueblo.
Quienes seguís mi trayectoria y
mis publicaciones sabéis la importancia que siempre he dado a las fotografías
históricas. Son documentos vivos que nos ayudan a comprender quiénes fuimos,
quiénes somos y por qué debemos proteger nuestro patrimonio.
Esta imagen, que seguro muchos
habéis visto en más de una ocasión, nos muestra a Máxima Hernández García, hija
de Ana García Ruano, la mujer que creó la emblemática gorra de Montehermoso,
uno de los grandes símbolos de nuestra identidad cultural.
Recuerdo perfectamente que fue
contemplando esta preciosa estampa, allá por noviembre de 2001, cuando comencé
a escribir en un papel varias propuestas e iniciativas para poner en valor
nuestro patrimonio y nuestra indumentaria tradicional. Entre ellas figuraban un
homenaje al traje de Montehermoso, las Jornadas sobre Indumentaria Tradicional,
la declaración como Bien de Interés Cultural del traje y de la gorra, y una
estatua dedicada a la creadora de la gorra de Montehermoso.
Con el paso de los años, algunas
de aquellas propuestas e iniciativas ya se han hecho realidad y otras continúan
su camino. Pero hay una que, cada vez que la comento, despierta una enorme
ilusión (especialmente entre sus familiares y descendientes), la creación de
una estatua en honor a Ana García Ruano.
Y, si algún día ese homenaje se
hace realidad, no se me ocurre mejor inspiración que la figura de Máxima
Hernández García, cuya imagen representa con enorme dignidad el legado de su
madre y de tantas mujeres que hicieron grande nuestra historia.
Lo he dicho en numerosas
ocasiones y hoy vuelvo a repetirlo. Estoy convencido de que algún día veremos
ese monumento levantado. Será mucho más que una escultura; será un acto de
justicia con una mujer cuya creatividad convirtió una sencilla prenda en un símbolo
universal de Montehermoso y de Extremadura, reconocido internacionalmente.
Porque proteger nuestro
patrimonio no consiste solo en conservar la gorra de Montehermoso. También
significa reconocer y honrar a la mujer que la creó y cuyo legado sigue
identificándonos generación tras generación.
¿Os gustaría ver algún día una
estatua dedicada a Ana García Ruano en Montehermoso?
