Quienes seguís mis publicaciones en Facebook, Instagram o en
el blog Montehermoso Cultural sabéis la pasión que siento por rescatar
esas historias que el tiempo estuvo a punto de borrar. Episodios que forman
parte de nuestra identidad, de nuestra cultura popular, de nuestra indumentaria
tradicional y de nuestra emblemática gorra de Montehermoso.
Durante años, gracias al modesto proyecto "Diálogos
para la Historia" y al trabajo de investigación y recopilación de
fotografías antiguas "Montehermoso. Imágenes para la Historia",
así como a numerosas entrevistas, documentos y cientos de imágenes históricas,
he podido descubrir personajes e historias tan sorprendentes como emocionantes.
Una de esas imágenes me cautivó desde el primer momento. Era
una fotografía de 1931 titulada "Montehermoseña sentada", realizada
en la ermita de San Sebastián por José Ortiz Echagüe, considerado uno de los
mejores fotógrafos de España. Durante mucho tiempo me pregunté quién era
aquella mujer de mirada serena, pose elegante y una personalidad que traspasaba
la imagen.
Tras una labor de investigación, pude descubrir en el año
2002 el nombre de aquella mujer que representaba como pocas el carácter noble,
fuerte y valiente de la mujer montehermoseña. Era Teresa Aurelia Fuentes
Baquero. También aparece junto a Josefa Hermoso Garrido y Felicia
Garrido Señoran en otras célebres fotografías "Tres de
Montehermoso", en la que las tres mujeres posan de espaldas y de
frente agarradas de la mano. En una de ellas aparecen sentadas en una silla
junto a la ermita. En otras fotografías quedaron inmortalizadas en una alcoba,
y apoyadas en una batipuerta, componiendo algunas de las imágenes más
emblemáticas de la indumentaria tradicional de Montehermoso en otras de las inolvidables imágenes
realizadas por José Ortiz Echagüe.
Teresa Aurelia era hija de Jacinto Fuentes Iglesias, conocido
por todos como tío Jacinto Rey, uno de los grandes Paloteros de Montehermoso.
Además, dirigía las populares comedias y sainetes que se representaban en el
inolvidable "Salón de las Pulgas", en las que también participaron
mis padres.
Teresa Aurelia falleció en 2004, en Arroyo de la Luz, a los
83 años. Pero gracias a aquella fotografía y al recuerdo de quienes la
conocieron, su historia sigue viva.
Porque detrás de cada fotografía antigua hay un nombre, una
familia y una historia que merece ser contada.
Si quieres descubrir todos los detalles y conocer la
fascinante historia de estas imágenes, te invito a leer el artículo completo en
Montehermoso Cultural: "José Ortiz Echagüe y las fotografías
sobre los tipos y trajes de Montehermoso". https://montehermosocultural.blogspot.com/2013/08/jose-ortiz-echague-y-las-fotografias.html
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todos podemos seguir manteniendo viva la memoria de Montehermoso.